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regalo navideñoEl jueves pasado hablando con Anna, una mujer de más de 70 años con quien tengo el gusto de aprender sobre la vida, salió el tema de las Navidades. Como en otras ocasiones lo primero que surgió es la incomodidad que le suponen estas fechas. Pero este año algo me pareció muy diferente en la expresión de su sentir y se lo dije. Coincidimos y me confirmó que esa impresión mía era acertada, no es que haya cambiado lo que pesa de las fiestas navideñas, es que Anna ha cambiado mucho.

Aunque por costumbre emitimos los mismos juicios, reconocemos que algo en nuestro interior va evolucionando, en el mejor de los casos hacia una mayor comprensión, tolerancia, respeto, ganas de estar bien y sobre todo aceptación cuando no podemos cambiar aquello que sucede. Le sugerí a Anna si quería colaborar con un post para las Fiestas y me ofreció generosamente unos bellos poemas y una preciosa reflexión, que agradezco y comparto:

“Sumergida en el bullicio de estas fiestas, reflexiono sobre los pequeños detalles que nos ayudan a cuidarnos amorosamente. Me refiero a tomar consciencia de aquellos instantes que enriquecen y apaciguan el alma. No siempre podemos hacerlos nuestros por tantísimas circunstancias del día a día y a veces son tan breves que no los percibimos.

En realidad son valiosas percepciones tan importantes como íntimas, que pueden modular nuestro estado de ánimo: una inesperada sonrisa nos puede llenar de confianza, una música nos calma la mente, una plácida conversación acompañada de una taza de té puede ser alegre, creativa y enriquecedora. El objetivo es el regalo que nos hacemos al ser conscientes del beneficio que nos aportan estos momentos”.

Anna Ribera


Pujaré la tristesa dalt les golfes
amb la nina sense ulls i el paraigua trencat,
el cartipàs vençut, la tarlatana vella.
I baixaré les graus amb el vestit d’alegria
que hauran teixit aranyes sense seny.
Hi haurà amor engrunat al fons de les butxaques.

Maria Mercè Marçal

Subiré la tristeza al desván
junto a la muñeca sin ojos y el paraguas roto,
el cuaderno gastado, la mosquitera vieja.
Y bajaré los peldaños con el vestido de alegría
que habrán tejido arañas sin cordura.
Encontraré migas de amor en el fondo de los bolsillos

Maria Mercè Marçal


El encuentro regular con Anna, compartir con ella y otras personas momentos honestos, profundos, divertidos, leer lo que me interesa, escuchar el silencio cuando puedo, pasear sin prisas, son regalos para mí y los agradezco con alegría. Ojalá en estas fiestas podamos desenvolver maravillosos regalos, esos que se disfrutan abriendo los sentidos y el corazón. Y ya que estamos pidiendo que sea con salud y paz, porque el amor siempre está en cada un@ de nosotr@s ¡Feliz Navidad y un muy buen año 2023!

Equipo Psi

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