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Las vacaciones son para muchos de nosotros el momento más ansiado de todo el año. En ocasiones las planificamos durante meses y, cuando llegan, son el elixir que nuestra mente y cuerpo. Tal es su efecto relajante y regenerador, que cuando nos encontramos nuevamente en nuestra realidad habitual, podemos llegar a encontrarnos perdidos y experimentar lo que se llama “tristeza post vacacional.” ¿Cómo salimos de ese pozo emocional? Mediante el cuidado de nosotros mismos.

Consejos para superar la tristeza post vacacional

Cuando algo no funciona bien en nuestra vida, lo que nos toca hacer es ocuparnos de ello. En este caso de tristeza post vacaciones, tendremos que ocuparnos de nosotros mismos para que no evolucione y termine por convertirse en “depresión post vacaciones”. Dentro de las medidas que podemos tomar, se encuentran las siguientes:

  • “Desintoxicarnos” de los excesos: durante las vacaciones quedan atrás muchas buenas costumbres que nos ayudan a mantener el equilibrio cuerpo-mente. Entre ellas están el buen dormir, la alimentación saludable y la actividad física. Trata de retomar esta rutina antes de volver al trabajo para que la dinámica de tu vida laboral no te tome por sorpresa y termine por apabullarte.
  • Realizar nuevas actividades: tal vez las vacaciones oficiaron de inspiración para que encontraras una nueva pasión. Si así fue, hazte un espacio para incorporar esa actividad en tu vida. Es posible que la vida de alguien que conociste durante estos días de descanso te haya inspirado y sientas la necesidad de experimentar cómo sería vivir de esa forma. Si no es posible que realices un cambio tan drástico de momento, tal como dejarlo todo e irte a vivir a una isla para vender collares, tal vez sí puedas empezar por lo último y ver a qué camino te conduce. La tristeza es señal de que algo esta pasando, por lo general necesitamos propiciar un cambio, aunque sea mínimo.
  • Concientizarnos acerca del momento presente: si tomamos en cuenta que la tristeza es la añoranza del pasado y que la ansiedad es la incertidumbre acerca del futuro, nos daremos cuenta de que nos estamos saltando una etapa de nuestra vida: el presente. Practica la concientización acerca del aquí y del ahora, e identifica aquello que tu ser te está pidiendo para sentirse bien. Nadie más que tú sabe por dónde debe empezar a cambiar para que tu estado de ánimo arroje bienestar y equilibrio a tu vida.
  • Aprovechar los días de descanso para tomarnos mini vacaciones: no necesitas volver a esperar meses para repetir las experiencias vividas durante estas vacaciones. Si lo que te ocurre es que extrañas el ocio, la diversión nocturna, la naturaleza, la comida típica, el conocer nuevas personas, puedes llevar a cabo estas actividades los fines de semana. Plantéate metas de diversión a corto plazo y verás que el entusiasmo de planificar estas mini vacaciones a lo largo del año te hará bien. Muchas veces nos sentimos tristes porque no vemos el horizonte. Por ello te sugerimos que te traces horizontes pequeños, pero a corto plazo.

Encuéntrate a ti mismo en el ocio

Si vemos el ocio como lo que realmente es: una oportunidad para conocernos mejor, para relajarnos y para soltar nuestra creatividad, seguramente saldremos de este período de tristeza post vacacional.
blankDurante las vacaciones, solemos desconectarnos de nuestra realidad y evadirnos, ésta puede ser la prueba de que nuestro día a día no nos satisface.
La razón más común para encontrarnos con la apatía en nuestra vida cotidiana es que no estamos haciendo lo que nos gusta. Ante lo cual deberíamos hacernos la pregunta más básica: ¿Qué es lo que nos hace felices ahora?
Tal vez hemos dejado que la rutina nos arrase y nos engulla en su constante repetición de tal modo que nos hemos olvidado de saber quiénes somos y de qué forma nos gustaría experimentar nuestra vida.
Si has encontrado en tus vacaciones algo que te ha llamado la atención y que te ha hecho conectar con tu propia esencia, entonces trata de incorporar esa actividad a tu vida.
Es posible que haya llegado el momento de hacer un cambio. No obstante, también es posible que no identifiques exactamente cuál es ni cómo implementarlo. Por lo tanto, si la tristeza post vacaciones amenaza con quedarse, puedes valorar la posibilidad de hacer una consulta con un terapeuta. Acudir a terapia puede ser una guía para darle a tu existencia el cauce que esa voz interna te está pidiendo que lleves a cabo.. El momento para comenzar el camino hacia la plenitud mental siempre es ahora.

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