Gestalt

TERAPIA GESTALT: ¿puedo conocer realmente y transformar mi propio carácter?

By 1 marzo, 2013 One Comment
Meditación

Nuestro carácter se ve reflejado en todos nuestros ámbitos, personal, social, profesional. Estamos tan acostumbrados a las peculiaridades de nuestro carácter que a veces no notamos nuestros “automatismos”, esas reacciones que para nosotros “son así”, y “no podemos evitar”.
Todos tenemos un carácter y cada uno lidia con el suyo propio, muchas veces con ganas de estar mejor, en todo sentido. Todo lo que me rodea, lo percibo, lo siento y lo gestiono según mi propio carácter.
Según el carácter, puede ser que tenga más importancia en mi vida, mi obra o mis logros, o las relaciones personales cercanas, o sociales, o la relación conmigo mismo o bien puede ser que para mí sea importante lograr un equilibrio entre varios de estos aspectos. Interpreto la realidad, viéndola a través de las gafas de mi carácter. Por eso ante hechos similares dos personas pueden responder de manera muy diferente.

LA IMPORTANCIA DE TOMAR CONCIENCIA

Es importante ser consciente de los automatismos del carácter, los aspectos que nos ciegan, nos limitan o hacen que veamos distorsionado lo que nos rodea o a nosotros mismos. Hay automatismos del carácter que nos llevan a sufrir innecesariamente y nos someten a grandes exigencias que no podemos cumplir, entrando en mecanismos internos que nos llenan de culpa y autoexigencia o de arrogancia, que acaban dejándonos inoperantes o inseguros sobre nosotros mismos y con la autoestima por los suelos.
Todos conocemos la voz interior de la autoexigencia y hemos actuado más de una vez contra nosotros mismos, pagando el precio que esto tiene en nuestra propia existencia. O bien hemos rechazado todo tipo de exigencias, boicoteando nuestro propio desarrollo profesional o personal, dejando siempre para mañana lo que deberíamos haber hecho ayer. Estos juegos del carácter nos dejan exhaustos y desvitalizados.

¿QUÉ LOGRO VER CUANDO ME VEO?

Desde la terapia gestalt se trata de reconocerlos e identificarlos, para poder comprenderlos en lugar de vernos arrastrados por ellos. Si por un lado tenemos esa voz interior de exigencia continua, por otro lado tenemos una parte sometida que obedece o bien se hace la sorda y boicotea en silencio. Cuanto la exigencia es desmedida, automáticamente nos vamos al autoboicot, y no hacemos nada! Al ver esta situación, volvemos a exigirnos con más fuerza, lo que dará por resultado más autoboicot, creando así un círculo sin salida que lleva al malestar interno. Hay mecanismos de lucha interna que nos cuesta resolver, porque implica enfrentarnos a grandes verdades sobre lo que realmente somos, queremos y anhelamos en la vida, más allá de las auto imposiciones.

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