Skip to main content

Vivir sin límites para lograr la máxima libertad posible, es el mejor ejemplo de utopía que podemos dar. La libertad es un derecho que todos tenemos. Por lo tanto, no es posible ejercerla a nuestro gusto, ya que eso implicaría llevarnos por delante los derechos de otras personas.
Si en una relación sentimental, una de las partes empieza a sentirse incómoda, con una capacidad de acción reducida o hasta temerosa de su pareja, es porque su propia libertad está siendo vulnerada.

La solución es sencilla: poner límites.

Para cuidarnos a nosotros mismos, debemos dejar a un lado el temor de ponernos firmes y establecer puntos bien claros con respecto a nuestros derechos.
Porque me quiero, te pongo límites

Hay líneas que en ninguna relación deben ser cruzadas. Nuestros derechos están allí para marcar el inicio de nuestro espacio. De modo que respetarlos es lo que sembrará el terreno de una relación sana y duradera. Querernos a nosotros mismos es saber protegernos de los posibles excesos, conscientes o no, de quien amamos.
Una vez que tomas la importante determinación de ponerle límites a tu relación, comenzarás a experimentar estos beneficios:

  • Relación de igualdad: sentirte menos que el otro tiene los días contados. La clave para que una relación funcione, es que ambos sientan que tienen el mismo peso en la relación y que, esto es fundamental, son dueños de las decisiones que atañen a su propia persona.
  • Prevención de crisis: las crisis de pareja surgen cuando el estrés llega a niveles tan altos que no podemos contenerlo. Si una de las partes de la relación siente que sus derechos están siendo ignorados, tarde o temprano estallará y la crisis pasará a sustituir el equilibrio aparente en el que hasta ahora vivían.
  • Afianzarás tu personalidad: decirle al otro hasta dónde puede ir, qué te molesta y qué necesitas para sentirte pleno como ser humano, hablará de quién eres en realidad. Es posible que si te has escondido detrás del telón de la aceptación, al día de hoy tu pareja no sepa cómo eres en verdad.
  • Relaciones más duraderas: una de las razones por las que los vínculos amorosos se terminan, es porque uno de sus integrantes siente que le falta espacio o que ya no es él mismo desde que la relación comenzó. Todo esto puede evitarse si le ponemos un límite a nuestra pareja. De este modo, no nos veremos en la incómoda situación de ver que nuestra esencia se desdibuja para adaptarnos al ritmo de vida y a las expectativas de quien amamos.
  • Protagonismo en tus elecciones: sin darnos cuenta, podemos llegar al incómodo extremo de perder el poder de decisión acerca de lo que forma parte de nuestra vida. No se trata de que nuestra pareja lo haga para perjudicarnos, sin embargo, el hecho de, ya sea por su entusiasmo o por su personalidad dominante, nos arrastre a decidir a su favor, nos daña de todos modos. En cambio, cuando establecemos límites, volvemos a ganar el protagonismo perdido en las decisiones que forman parte de nuestro día a día, al tiempo que volvemos a adquirir la responsabilidad que se había visto mermada.

Dificultades a la hora de poner límites

blankPoner límites a la persona que amamos para que no nos invada, es una tarea que conlleva sus dificultades. Para empezar, es posible que no nos animemos a llevarla a cabo, puesto que implica el miedo a ser rechazados o hasta de entrar en conflicto. A esto se le suma que no sabemos cómo abordar a nuestra pareja para que no se sienta ofendida o desplazada por los límites que pondremos.
La respuesta a todo esto yace en la confianza en uno mismo y en la asertividad.

En primer lugar, nos acercaremos a nuestra pareja con la total confianza en nosotros mismos de que estamos haciendo lo correcto. Bajo ningún concepto queremos perjudicar a nadie ni a la relación, sino que lo que estamos buscando es sentirnos plenos para que así todo entre ambos mejore.
Por último, si apelamos a la asertividad, no hay nada que debamos temer. Ser asertivos es la clave para reclamar nuestros derechos desde el respeto y desde la intención de una verdadera comunión con el otro. No habrá reclamos ni acusaciones, sino la mera expresión de nosotros mismos, como seres humanos que necesitamos algo diferente a lo que está ocurriendo.

Si necesitas de nuestros servicios de terapia de pareja será un placer ayudarte a orientar tu relación hacia donde quieres.

Leave a Reply