PsicologíaTerapia familiar

La familia. Terapia familiar sistémica

By 28 septiembre, 2012 No Comments
Tulipanes rojos

Si pensamos en una familia, cada uno de nosotros tendrá una imagen determinada, seguramente la de su propia familia de cuando era niño o la de ahora que es adulto, o incluso la de su ideal de familia. Algunosimaginaran a un padre y una madre con sus hijos, otro a los abuelos con los nietos, otros visualizarán a un padre o madre ausente, y a unos hijos que sufren por esta ausencia. Habrá tantas tipologías como personas imaginen y todas tan diferentes entre ellas.

Desde que nacemos estamos inmersos en un tejido de vínculos que nos une con todos los miembros de nuestra familia. El bebé, llega a un determinado sistema familiar, donde crece y se desarrolla como niño y como adulto posteriormente. Un sistema en el que todos y cada uno de los participantes están en interrelación con los demás, de manera que cada miembro cumple una función para el resto (padre con madre, madre con hijo, padre con hijo,
hermano con hermano, abuelo con nieto, etc.).

Cuando los psicólogos utilizan un enfoque sistémico miran el conjunto, la totalidad y no sólo una parte; es decir, no al hijo en particular, sino a toda la familia extensa. Ya que las dinámicas que aparecen en la familia pueden haber pasado de generación en generación, que constituyen los patrones familiares. Muchas veces nos encontramos que repetimos conductas, por ejemplo, tenemos un hijo con 18 años, y al mirar para atrás, en nuestro árbol genealógico, vemos que nuestra madre nos tuvo con 18 y nuestra abuela igual.

Son dinámicas que se repiten, a veces, durante generaciones, está ligado a una perspectiva generacional. La mayoría de las veces, de manera inconsciente. Y es que cada persona, como parte de un sistema específico, responde a unas creencias, normas y lealtades. Estas creencias, normas y lealtades propias son producto de la mirada generacional que viene dibujada desde tres perspectivas complementarias.

Vemos que está repetición de patrones, va unida a la pertenencia. El gran deseo humano, es pertenecer a los grupos donde nos relacionamos o de dónde venimos, ya sea nuestra familia, amigos, compañeros de clase o de trabajo. Y para eso nos ceñimos a estas normas y creencias predeterminadas, con lo que nos sentimos bien y pertenecientes (buena
conciencia). Cuando pensamos o nos comportamos de manera que no estamos en sintonía con las expectativas y las exigencias de las personas y grupos a los cuales queremos pertenecer, aparece una mala conciencia.

Nuestra conciencia siente que nos alejamos de uno de estos grupos a través de nuestra manera de pensar o de hacer diferente. Los tratamientos psicológicos o terapéuticos con una mirada sistémica, como pueden ser las constelaciones familiares, ayudan a focalizar dinámicas ocultas que están afectando a la persona o a su familia, hacen visible lo invisible y ayudan a ordenar lo que en ese sistema particular esta desordenado.

Esther Luis

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