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Una forma diferente de comprender y ayudar a los niños/as con autismo

By 26 octubre, 2018 No Comments
autismo

Compartimos este post escrito por la Psicóloga Infantil de nuestro equipo, Deborah Evangelopoulou, que nos propone una comprensión y un tratamiento muy interesante del trastorno autista.

Cuando escuchamos la palabra “AUTISMO” ¿Cuáles son las primeras imágenes que nos vienen a la cabeza?

  • Niños que juegan solos
  • Niños que empiezan a llorar o a gritar sin razón aparente y que no pueden parar
  • Niños con patrones restrictivos y repetitivos
  • Niños que no les gusta el contacto social ni mirar a los ojos
  • Niños que no hablan y pueden ser agresivos
  • Padres frustrados y cansados…

Todas estas imágenes y muchas más forman parte de los estereotipos que hemos creado en nuestra sociedad sobre el AUTISMO.

¿Qué conocemos hoy en día sobre el AUTISMO?

Sabemos que es un trastorno neurológico del desarrollo que se manifiesta durante los tres primeros años de vida y afecta a uno de cada 150 niños en Europa y Estados Unidos. Los niños pueden ser diagnosticados a partir de los 3 años de vida y en consecuencia empezar un acompañamiento psicológico y educativo. Así podríamos resumir de manera muy sencilla un caso típico y actual de como tratamos el autismo.

¿Cómo es la vida de los padres antes y después del diagnóstico?

En los tres primeros años hay algunas señales que son inquietantes. El niño no mira a los padres a los ojos, llora demasiado o de lo contrario no llora nunca, tarda mucho en hablar y no tiene una relación afectiva con los padres. Los padres ven que algo pasa con su hijo pero tienen siempre la esperanza de que no es algo importante y que cambiará en el futuro. En el momento que se diagnostica el autismo en el hijo/a la vida de los padres cambia radicalmente. Empiezan a invertir todo su tiempo y energía en buscar información sobre el autismo y en encontrar profesionales y terapias que puedan aportar una mejor calidad de su vida a si hijo/a. Lamentablemente, toda la información que colectan suele ser negativa. El día a día en la familia cambia de manera que toda la atención se focaliza en el nuevo PROBLEMA, que es el AUTISMO.

¿Y la pregunta es: Y si el AUTISMO no lo viéramos como un trastorno sino como una capacidad?

¿Y si el niño tiene una capacidad diferente que los otros y su cuerpo la expresa de manera diferente?

Entonces el CUERPO puede ser la clave para abrir la puerta y así entrar en su mundo interior. Un mundo fascinante del cual podemos aprender muchas cosas que nos permitirán conocer mucho mejor a la persona en cuestión.

¿Puede ser el cuerpo la clave para abrir una nueva puerta en el concepto del autismo?

Con los conocimientos de la psicología y la adecuación sumados a una terapia holística y basándonos en toda la información que nos da el cuerpo, se propone transformar el enfoque del PROBLEMA en una CAPACIDAD.

Si el cuerpo no está en equilibrio el niño no podrá ni concentrarse, el exceso de ansiedad, una mala alimentación así como la frustración en algunos casos de no hablar, no permite al niño encontrar una manera de expresar sus necesidades, sus dolores y sus frustraciones.

¿Cómo trabajamos desde la Terapia psico-corporal?

El primer objetivo de la terapia psico-corporal es equilibrar el cuerpo: relajar el cuerpo, eliminar las toxinas acumuladas y disminuir la sensibilidad en la cabeza, en las manos y en los pies (un trabajo muy progresivo). En primer lugar la técnica utilizada es el Tui Na Masaje: un masaje basado en la acupresión y adaptado para niños con autismo por Leonid Rozman (terapeuta Tui Na y Shiatsu y padre de un niño con autismo). Durante el masaje hay una interacción consciente entre el psicólogo y el niño. El masaje se hace en un entorno relajado y divertido.

Una vez que el cuerpo esta más relajado y receptivo es el momento de las herramientas psicoeducativas. En este momento el niño está más tranquilo y atento para escuchar, aprender y poner su pensamientos en orden. Su cuerpo y su mente trabajan juntos y pueden seguir la información exterior. De esta manera el niño logra mejorar habilidades comunicativas y expresivas.
A través del juego y de los ejercicios corporales psicoeducativos, el niño empieza a estar más atento a su cuerpo y mas atento a los demás.

La atención es una de las más preciosas funciones de la mente. Nos permite percibir, captar, darnos cuenta, conectar con algo… Si el niño está atento al momento presente, está más receptivo y comunicativo, esto aumenta también la confianza a si mísmo.

Una terapia holística y humanista puede ayudar a los padres y al niño mismo a transformar este “PROBLEMA” en una CAPACIDAD muy especial que cambiará su día a día.

Un artículo de Deborah Evangelopoulou
Psicóloga infantil
Tuina Masaje para niños con Autismo
Terapeuta Sensitive Gestalt Massage

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