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Sobre la libertad

By 18 septiembre, 2018 No Comments

Tenemos el gusto de volver a compartir un escrito de Anna Ribera, pintora, esta vez es un pequeño ensayo sobre la libertad, que escribió especialmente para nuestro blog.

Fotografía de Enric Mena.

Antes de continuar te recomendamos entradas Sentirnos libres y ¿Quien es el ego?, te pueden ayudar a completar la información de esta entrada…

En una tertulia con unos amigos sobre el tema de la libertad, alguien mencionó la novela de Aldous Huxley “Un mundo feliz” y me entraron ganas de volver a leerla. No recordaba casi nada de su narración pero sí el impacto que me causó y que compartí en su momento allá por los años 70. Así que volví a releerla y tras su lectura me di cuenta que daba para mucha reflexión, sobre el futuro del ser humano y sobre todo, donde queda en el momento presente el concepto de libertad.

El libro me pareció tan apasionante que creí oportuno buscar otras valoraciones sobre el tema. Me vino a la memoria “El miedo a la libertad” de Eric Fromm (1.941), un ensayo sobre la libertad desde un punto de vista psicológico y humanista. Más tarde llegó a mis manos otro ensayo, esta vez muy actual (2014), titulado “Psicopolítica” del filósofo coreano Byung-Chul Han, que muestra, a través de un análisis filosófico y psicológico, una sociedad neoliberal sutilmente sometida por los valores del capital. Una visión más para reflexionar y valorar sobre nuestra percepción de libertad. A todos ellos me referiré destacando algunos párrafos que me parecieron relevantes.

Como es sabido, Un Mundo Feliz es una utopía ambientada en Londres y situada en el año 2.540, o sea 632 años después que Henry Ford creara por primera vez la producción en cadena en los EEUU. Durante la novela se irá repitiendo el concepto de “era fordiana” (antes de Ford y después de Ford) como mito supremo del nuevo sistema que surge después de una violenta guerra que duró 9 años, en la que se utilizaron armas químicas que destruyeron la mayor parte del planeta. La ciencia y la tecnología plenamente desarrolladas y en manos del totalitarismo político consiguieron dar un giro absoluto en las relaciones humanas. A lo largo de la novela aparecen vocablos como: Centro de Incubación, Sala de Fecundación, Sala de Condicionamiento Neo-Pavloviano, etc.

El Centro de Incubación y la Sala de Fecundación se encargan de fabricar nuevos seres humanos diferenciados por razas o castas de más alta a más baja categoría física e intelectual (alfas, betas, gamas, deltas y épsilones) con tal que cada una de ellas esté predestinada y condicionada a realizar roles y trabajos diferentes. Un perfecto equilibrio y estabilidad por medio de la clonación.
La Hipnopedia o aprendizaje Neo-Pavloviano es una especie de guardería infantil donde se condiciona a los menores a través de descargas eléctricas, a odiar básicamente los libros y las flores. Mientras los pequeños duermen reciben mensajes condicionados que se repiten durante la noche. Mensajes como “tirar es mejor que reparar”, etc. Además de mensajes subliminales en los que todo el mundo debe aceptar su rol. Este es el secreto de la felicidad: amar aquello a lo que cada uno está destinado, porque para ello ha sido creado.

En este aparente “mundo feliz”, el Soma es la droga alucinógena que consumen cada uno de los personajes que aparecen en la novela cuando se sienten tristes o deprimidos: “Un solo centímetro cúbico de Soma cura 10 pensamientos”, dice uno de ellos. Sin embargo en un diálogo entre dos personajes, uno de ellos reconoce:

-¿No has tenido nunca la sensación que dentro de ti hay algo que espera que le des una oportunidad para salir al exterior?… el otro le contesta: -¿Te refieres a todas las emociones que uno podría sentir si las cosas fueran de otra manera?… –No exactamente. Me refiero a un sentimiento extraño que experimento de vez en cuando, el sentimiento de que tengo algo importante para decir y que estoy capacitado para decirlo, pero no sé que es…

Cabe preguntarnos qué clase de mensajes condicionados recibimos desde la infancia, qué sugestiones aprendemos desde pequeños y nos atan de por vida como el deseo de consumir, como solución inmediata a las frustraciones o tal vez para llenar un insoportable vacío existencial.
Huxley publica “Un mundo feliz” en 1.932 y quince años más tarde, o sea después de la segunda guerra mundial, en el prólogo de una nueva edición, hace una reflexión inquietante sobre el futuro de la humanidad:

“Un estado totalitario realmente eficaz sería aquel en el que los poderes políticos todopoderosos y sus ejércitos de colaboradores pudieran gobernar una población de esclavos sobre los cuales no fuera necesario ejercer ningún tipo de coerción, ya que amarían su servidumbre”

Abundando en el tema releí a Eric Fromm en “El miedo a la libertad”. Un ensayo sobre la libertad como problema psicológico y cómo el ser humano elabora mecanismos de evasión ante el miedo a enfrentarse a su soledad.

….“El sentimiento de aislamiento individual y de impotencia es algo tan aterrador que el ser humano no puede tener conciencia de ello plenamente. Nos lo esconde la rutina diaria de nuestras actividades, la seguridad y la aprobación que encontramos en nuestras relaciones privadas y sociales:, el éxito profesional, las diversiones, etc….”
….”Una vez que hayan sido cortados los vínculos primarios que proporcionaban seguridad al individuo, una vez que éste como entidad completamente separada se debe enfrentar al mundo exterior, se le abren dos distintos caminos para superar el insoportable estado de soledad e impotencia del que forzosamente debe salir. Siguiendo uno de ellos estará en condiciones de progresar hacia la libertad positiva; puede establecer espontáneamente su conexión con el mundo en el amor y el trabajo, en la expresión genuina de sus facultades emocionales, sensitivas e intelectuales; de este modo volverá a unirse con la humanidad, con la naturaleza y consigo mismo, sin despojarse de la integridad e independencia de su yo individual. El otro camino que se le ofrece es el de retroceder, abandonar su libertad y tratar de superar la soledad eliminando la brecha que se ha abierto entre su personalidad individual y el mundo”…
….”La libertad positiva consiste en la actividad espontánea de la personalidad total integrada. La actividad espontánea es la libre actividad del yo e implica, desde el punto de vista psicológico, el significado literal inherente a la palabra latina sponte: el ejercicio de la propia y libre voluntad. Al hablar de actividad no nos referimos a “hacer algo” sino a aquel carácter creador que puede hallarse tanto en las experiencias emocionales, intelectuales y sensibles, como en el ejercicio de la propia voluntad… Una de las premisas de esta espontaneidad reside en la aceptación de la personalidad total y en la eliminación de la distancia entre naturaleza y razón…”

Siguiendo con el concepto de libertad, el filósofo coreano Byung-Chul Han en su ensayo “Psicopolítica” nos recuerda otro punto de vista psicológico sobre la libertad falseada.

….”El régimen neoliberal transforma la explotación en auto explotación, o sea que el ser humano dirige la agresión hacia sí mismo. Esta auto agresividad no convierte al explotado en revolucionario sino en depresivo (la revolución social radica en la distinción entre explotados y explotadores, en la solidaridad). Quien fracasa en la sociedad neoliberal del rendimiento se hace a sí mismo responsable y se avergüenza de ello. En esto consiste la especial inteligencia del régimen neoliberal. Ya no trabajamos por nuestras necesidades, sino para el capital…”
….”En un principio se recibió la Red Digital como un medio de libertad sin límites. El primer slogan publicitario de Microsoft decía: “¿Dónde quieres ir hoy?”. Con ello sugería una libertad y movilidad sin límites en la web. Pues bien esta euforia inicial se muestra hoy como una ilusión. La libertad y la comunicación ilimitadas se convierten en control y vigilancia totales…”
….”La técnica de poder del régimen neo liberal adopta una forma sutil. No se apodera directamente del individuo. Al contrario, se ocupa de que el individuo actúe de tal manera que reproduzca por sí mismo el entramado de dominación que es interpretado por él como libertad.”

En mi opinión “El miedo a la libertad” es un estudio profundo del miedo intrínseco del ser humano a la soledad y cómo sus factores psicológicos influyen en su conexión con su entorno. “Un mundo feliz”, en clave de ciencia ficción, refleja la voluntad del poder para limitar la libertad de los individuos. Ambas obras escritas durante la primera mitad del siglo XX, podrían ser premonitorias de lo que sucede en la actualidad, en pleno siglo XXI, según el análisis de “Psicopolítica” en que el poder descubre que la mejor manera de cercenar la libertad del individuo es que sea él mismo quien la restrinja y se convierta, según Byung-Chul Han, en su propio explotador.

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