Crecimiento personalTerapia Gestalt

Quiero aprender a gestionar mis emociones

By 26 septiembre, 2018 No Comments

Las emociones son como un espejo que nos muestra lo que realmente nos ocurre por dentro. Son una conexión entre la realidad externa que vivimos y nuestro mundo interior, y gracias a ellas podemos conocer mucho mejor nuestro estado real con respecto a lo que nos rodea. Son una conexión. Además tienen una función adaptativa, de aprendizaje. Y por encima de todo son el filtro a través del cual observamos el mundo.

Todas ellas, desde el miedo a la alegría pasando por la ira o la vergüenza, son igual de válidas y necesarias. Nos conectan y nos informan sobre nosotros mismos, y prestarles la debida atención —además de aprender a gestionarlas— es vital para llevar una vida plena y feliz.

Reconocerlas, asumirlas y vivir con ellas es complicado, ya que las emociones surgen según las circunstancias que nos rodean: son imprevisibles y no se pueden elegir. Ahora uno se puede sentir triste, pero no dentro de media hora quizá ya no porque todo ha cambiado.

Pero aunque nuestra capacidad de elección es escasa o nula en cuanto a qué emoción impera en nosotros en cada momento, sí que podemos decidir con qué actitud afrontamos cada una de esas circunstancias.

Lo que está claro es que las emociones aparecen porque hay ciertos estímulos que las generan. Detectar esos estímulos es primordial porque haciéndolo tendremos información muy valiosa acerca de nosotros mismos. Emocionarse, tener emociones con respecto a algo, es posible si ese algo nos importa, aunque sea mínimamente. Darle importancia a algo o a alguien dice mucho de cómo somos.

Es importante saber que las emociones no sólo afectan a nuestra mente, sino también al resto de nuestra fisiología. Cada una de ellas lleva aparejado una serie de síntomas: descargas de adrenalina o de otras hormonas, aumento del ritmo cardíaco, etc.. Movilizan energía para adaptarnos al medio y permitirnos sobrevivir. Son como carteles con luces de neón: algo ocurre, algo que nos afecta.

¿Pero qué podemos hacer cuando esos carteles brillan en medio de la oscuridad? Prestar atención a nuestro cuerpo y a nuestro pensamiento es el primer paso. Las emociones y los pensamientos se retroalimentan y pueden conducirnos a lugares muy sombríos si no somos capaces de reformular las creencias que tenemos tan bien asentadas.

Lo más importante es evitar caer en bucles de retroalimentación porque de esa manera la emoción no nos cubrirá por completo: hay escapatoria. Y también es vital reconocer las emociones y lo que despierta en nosotros cada una de ellas, ya que podemos caer demasiado en una emoción que nos haga sentir mal y no darle la importancia que merece a otra emoción que produce en nosotros sensación de bienestar.

La terapia gestalt nos permite aprender a utilizar el lenguaje para decir “no” o para pedir ayuda, también para ver qué cambia en nuestro cuerpo a medida que ejecutamos acciones que llevan a emociones diferentes. Nos invita a reflexionar y a flexibilizar las emociones, de manera que podamos vivirlas con tranquilidad, sin que unas ensombrezcan a las otras.

En nuestro gabinete de psicólogos en Barcelona podemos ayudarte. Podrás aprender a identificar los estímulos significativos que te afectan y te producen emociones. Podrás identificar y comprender esas emociones, así como gestionarlas adecuadamente. Verás que no hay emociones positivas ni negativas, sino que todas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Conocer las ventajas de cada una de ellas te dará muchas pistas acerca de qué es lo que necesitas.

Por ejemplo la rabia te ayuda a poner límites, gestionar el miedo nos hace prudentes, la tristeza nos ayuda a reconocer el dolor, la importancia de las cosas y el tránsito de las mismas y la alegría es la cuna de los vínculos y la curiosidad. Atrévete a conocerlas. Son unas compañeras de vida maravillosas.

Si tienes más cuestiones sobre las emociones puedes visitar otras entradas de este blog en el que reflexionamos al respecto:

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