Crecimiento personalTerapia Gestalt

¿Qué es la resiliencia?

By 3 mayo, 2017 No Comments

Imagen

En el contexto de las ciencias sociales es frecuente oír el término resiliencia, un concepto importante relacionado con el bienestar y crecimiento personal. A menudo se confunde con la resistencia y, aunque están relacionados, tienen significados muy distintos.

Mientras que la resistencia se refiere a la capacidad de soportar, la resiliencia conlleva no solo encajar circunstancias desfavorables, sino también que se produzcan cambios en la persona que lo hace.

Por definición la resiliencia es la capacidad de asumir dificultades, sobreponerse a ellas y seguir adelante asumiendo cambios aprendidos en el proceso. Si bien es cierto que ciertas personas son de forma natural más resilientes que otras, también lo es que, como cualquier capacidad humana podemos trabajar para desarrollarla.

Si nos fijamos en las características de las personas resilientes podemos descubrir en qué se sustenta esta capacidad para construirse y desplegar al máximo su potencial.

Enfoque positivo: tener una perspectiva optimista sobre el presente y el futuro es una característica esencial de la resiliencia. Tener una perspectiva positiva sobre las cosas va mucho más allá de pasar por alto lo negativo, de mirar hacia otro lado cuando algo nos preocupa o nos molesta. En realidad, es una manera de ver la vida en el que toman relieve las cosas que percibimos como positivas frente a las negativas y somos capaces de percibir con claridad nuestra propia fortaleza, para apoyarnos en ella, valorar aquello que sale bien y sacar conclusiones útiles sobre aquello que no.

Un valor importantísimo en relación a tener un enfoque positivo es el sentido del humor. Desarrollar la aptitud de reírnos de nuestra actitud y nuestras circunstancias actúa como una protección ayudándonos a asumir nuevas perspectivas a darle un peso más justo a cada una de las cosas que nos suceden.

Tenacidad: perseverar pese a que las cosas no salgan como esperábamos o hemos planeado y no abandonar al mínimo contratiempo, hacerlo una y otra vez, las veces que sea necesario, es fundamental para vivir una nueva realidad con nuevas herramientas.

Proactividad: las personas resilientes actúan frente a las contrariedades, se movilizan y buscan respuestas y soluciones, afrontando el problema como un desafío. Ni se victimizan a sí mismos, ni les paraliza la culpa, orientándose completamente a encontrar soluciones.

Estar al mando: ¿soy objeto o sujeto de lo que me ocurre? Las personas con capacidad de resiliencia son conscientes de que, aunque las circunstancias no dependan de nosotros, sí que depende de nosotros como nos afectan y como las gestionamos. Así que, si somos responsables de nuestra reacción frente a la adversidad, podemos de manera consciente decidir cómo queremos que sea nuestra respuesta y no dejarnos arrastrar ni por las circunstancias externas ni internas.

Darse cuenta: parece obvio, pero no solemos ser conscientes de qué nos pasa internamente. Si sabemos que frente a determinadas situaciones sentimos miedo o nos surge la necesidad de aislarnos o nos ponemos agresivos, cuando eso suceda estaremos más preparados para afrontar tanto las emociones o ideaciones que pueden llegar a paralizarnos, como la situación en sí.

Apoyo externo: a menudo nos cuesta escuchar a los demás cuando nos encontramos en una espiral de preocupación. No se trata de tomar y aplicar cada consejo que nos den, pero la perspectiva sobre un problema propio que puede tener alguien que nos quiere o nos aprecia puede sernos muy útil, quizás para ver opciones que no se nos ocurrirían a nosotros o, quizás, porque sencillamente nos hacen sentir amados y acompañados. También puede ser necesaria la ayuda consultar con un profesional, psicólogo o terapeuta, para lograr una nueva actitud y orientación sobre la situación.

La resiliencia es de ayuda para afrontar y superar situaciones críticas y extraer valiosísimas lecciones aplicables en futuras situaciones adversas y en cualquier circunstancia. Logrando abandonar el discurso mental negativo que surge automáticamente y orientándonos a la resolución de la coyuntura en que nos encontramos, prescindiendo de la actitud de víctima que no nos ayuda y tomando la responsabilidad de lo que sí depende de nosotros. Tienes una primera visita gratuita si quieres consultar a nuestros psicólogos en Barcelona, especialistas en Terapia Gestalt.

Leave a Reply