Crecimiento personalTerapia Gestalt

Afrontar la adversidad

By 21 agosto, 2017 One Comment
pSi! Psicologos Barcelona. Terapia Gestalt.

La vida es una sucesión de circunstancias que pueden ser de gran dureza y que pueden ser difíciles de superar. Que lo consigamos sin sufrir desmesuradamente, depende de muchos factores externos (perder nuestro trabajo no nos afectará igual en un momento u otro de la vida). Pero hay un factor que siempre tenemos a mano para observar y trabajar con él nuestro bienestar: nosotros mismos. De esa manera podremos afrontar la adversidad.

Nuestras propias capacidades y habilidades son nuestro mejor aliado en situaciones de estrés. A veces olvidamos que ahí están y que podemos trabajar para conocerlas y desarrollarlas con el fin de que sean nuestras aliadas para superar los inevitables reveses de la vida.

Ante circunstancias críticas hay algunas actitudes en las que podemos apoyarnos para superarlas y recuperarnos:

Lidiar con el estrés

El tiempo de tensión acaba llegando, por el motivo que sea. A veces creemos que va a superarnos, que no podremos con todo lo que tenemos que pensar, decidir, asimilar… Pero no hay que olvidar que el estrés, si aprendemos a manejarlo, es una fuente de cambio y aprendizaje en el que nuestras capacidades son llamadas a ponerse en funcionamiento. Es un reto. Es necesario en estas situaciones, encontrar un momento para el descanso y, a menudo, nos ahoga la sensación de no tener tiempo para ello. Tomarnos pequeños momentos para: ir al cine, tener una buena conversación con un amigo o dar un paseo largo, puede ser suficiente para desconectarnos, descansar y tomar distancia de lo que nos ocurre, eso nos ayudará a lidiar con el asunto desde otras perspectivas.

Mirada amable

Aunque es muy difícil en ciertos momentos, es importante no acallar esa voz interior que nos apoya y nos recuerda que, sea lo que sea que nos ocurra, seguiremos adelante y estaremos mejor. Podemos mirar atrás y recordar las ocasiones anteriores en que hemos superado dificultades. Rodearnos de personas que sepan acompañar en momentos complejos es también de gran ayuda.

Asimilar lo ocurrido

Todo lleva su tiempo. Hemos de saber dárnoslo. Lo que ocurre entre los acontecimientos y nuestra reacción, es la asimilación de los hechos. Entre lo qué sucede y cómo nos afecta existe un espacio en el que encajamos lo sucedido. Aunque no resulta fácil, podemos observar nuestro discurso interno automático frente a las circunstancias y cuestionarlo. Para saber si es realmente así y también tomar conciencia de cómo nos hace sentir lo que pensamos, en que clase de personas nos convierte y cómo podríamos enfrentar los hechos si abandonáramos por un momento el discurso interno que no nos ayuda.

No todo depende de ti

Tendemos a darle vueltas a lo que podríamos haber hecho de manera distinta, a culparnos y a creer que la situación adversa no terminará nunca o quedarnos pegados a la idea que las cosas “deberían ser de otra manera”. Es de mucha ayuda pararnos a pensar, asumiendo nuestra responsabilidad si la hay. Recordando que hay acontecimientos que suceden ajenos a nuestra voluntad, que no hay nada personal en ello y que probablemente afecta a todas las áreas de nuestra vida. Ver la realidad y lograr aceptar lo que hay, para poder actuar como sea necesario, ya que revelarnos con la realidad aumenta nuestro sufrimiento y nos tensa.

Ya lo has hecho antes

Pensar en nuestra propia respuesta a otras situaciones difíciles y recordar que pese a todo seguimos adelante, nos ayuda a recordar que tenemos la capacidad de afrontar situaciones difíciles. A veces olvidamos que podemos ser nuestro propio modelo a seguir.

Ayuda a otro

Salir de nuestra situación para empatizar con la de otros, nos desconecta de nuestras propias circunstancias internas, nos proporciona perspectiva y nos hace sentir útiles, lo que aumenta nuestra autoestima y confianza en nosotros mismos.

Así pues, nuestra competencia para regular las propias emociones, la experiencia adquirida en etapas anteriores que nos proporciona nuevas perspectivas y nuestra sana preocupación por los que nos rodean y su futuro. Son un potente recurso para afrontar malos momentos.

Y si eres tu el que necesitas ayuda, recuerda que nuestro equipo de psicólogos en Barcelona estamos dispuesto darte lo mejor con nuestra experiencia en Terapia Gestalt y otras corrientes humanistas.

 

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